Tal vez pueda parecer extraño que mande esta petición a Santa Claus, siendo como es un símbolo del imperialismo cultural anglosajón y un lacayo del capitalismo. El caso es que los muy celtibéricos Reyes Magos se han mostrado vergonzosamente incompetentes en este tema, por lo que he decidido darle una oportunidad al señor Claus. Aparte de eso, estamos en tierra de infieles y luteranos, y según el reparto internacionalmente aceptado, esta es su jurisdicción.
Mi problema, señor Claus, es que estoy un poquito harto de carretear con la cámara arriba y abajo. La espalda ya no es lo que era, y empiezo a cansarme dtanto peso tanta réflex y tanta mandanga. He pensado que una de estas nuevas camaritas que han salido ahora me iría la mar de bien para ir de viaje. No pesan, no abultan, y la calidad es estupenda. Un chollo. Y aquí viene mi petición: sería usted tan amable de conseguirme una de estas maravillas? Ya sé que voy con retraso, pero espero que sabrá disculparme, ya que estando de viaje la cosa siempre se complica. Lo que quiero es que usted me ahorre el follón de recorrer páginas y páginas comparando calidades de sensor, niveles de ruido y zarandajas varias, tiendas reales o virtuales comparando precios y ofertas. Antes la cosa era fácil. Ahora hay que dedicar media vida a comparar prestaciones, novedades, precios, un dolor. Es el trabajo de buscar entre millones de posibilidades lo que me abruma. si es por el dinero, yo se la pago, pero me gustaría ahorrarme el sufrimiento y el tedio que conlleva toda nueva incorporación al equipo.

Seguramente mi petición le parezca un tanto atrevida, pero somos viejos conocidos, o sea que hay una cierta confianza. Tal vez no me recuerde, pero nos vimos en la celebración de nochebuena de Whangamata, un pueblecito de la península de Coromandel. Me acerqué a usted con intención de exponerle mi caso pero en lugar de escucharme, me regaló… un caramelo! Ese truco puede que le funcione con los críos, pero conmigo no cuela. Si cree que con un puto caramelo me voy a dar por satisfecho va muy equivocado. Sepa que lo considero de todo punto inaceptable.
De hecho, ahora que lo pienso, no sé si le veo cualificado para este menester. Alguien que se viste de esa guisa y le pone de nombre Rudolph a un reno no parece estar demasiado capacitado para bucear en los entresijos de la moderna tecnología. Ni siquiera me consta que tenga usted conocimientos básicos de informática nivel usuario, y eso, amigo mío, lo descalifica para cualquier oficio un poco digno en el mundo actual. Entiendo que cuando alguien le pide una pelota o un cochecito de juguete la cosa es sencilla, pero, cómo afronta usted una petición del tipo “Calibrador de pantalla” o “Disco duro externo”. Coge lo primero que pilla?. Se va al Media Markt y se queda con las ofertas? Le escribe al individuo en cuestión pidiendo más datos? Es eso un servicio aceptable en pleno siglo XXI? De hecho, supongo que podemos considerarnos sus clientes por más que sus servicios sean gratuitos. Se puede poner una queja, una reclamación?. Mucho me estoy temiendo que si quiero la cámara me voy a tener que apañar solo, como siempre.
En fín, gracias por nada, señor Claus. Y aféitese la barba, que ya no estamos en los 70.